En la industria moderna, el acero inoxidable se ha convertido en uno de los materiales más populares y versátiles, ya que posee excelentes propiedades como la dureza y la resistencia a la corrosión.
Por estas razones, esta valiosa aleación ferrosa se usa en los manómetros de más alto valor agregado.
La resistencia a la corrosión de este material se logra porque posee una capa protectora de óxido en su superficie, que lo protege de los agentes químicos abrasivos y corrosivos que podrían estar presentes en los fluidos de trabajo de los sistemas hidráulicos y neumáticos.
Los manómetros son instrumentos utilizados para medir la presión relativa de los fluidos. Para ser considerados manómetros de acero inoxidable, algunas de sus partes deben estar elaboradas con este material.
Por lo general, el acero inoxidable puede encontrarse en la carcasa protectora y en el elemento de medición.
En los procesos industriales que manejan presiones elevadas, que requieren un nivel de higiene exigente o en los que el fluido de trabajo es altamente corrosivo, el elemento de medición debe ser de acero inoxidable.
Asimismo, cuando el proceso se realiza en un ambiente hostil, con sales, partículas suspendidas o cualquier otro elemento corrosivo, se recomienda que la carcasa del manómetro sea de acero inoxidable para asegurar su durabilidad e integridad.
Existen diferentes aleaciones de acero inoxidable, pero las más usadas en la fabricación de manómetros son:
Los manómetros son dispositivos esenciales en una gran cantidad de industrias. Foto: referencial
El acero inoxidable es altamente resistente a temperaturas elevadas: no sufre grandes deformaciones por dilatación térmica, incluso en entornos con temperaturas muy altas.
Su acabado liso y de porosidad mínima dificulta la proliferación de bacterias y otros microorganismos, una característica muy valorada en las industrias alimentaria, farmacéutica y médica.
Su capacidad para soportar presiones muy altas lo convierte en un material clave para fabricar manómetros que cumplan los estándares más exigentes de la industria.
Son de los más usados: emplean un tubo curvo que se deforma por la presión del fluido y mueve una aguja que indica la lectura en la escala.
Son una alternativa económica y ofrecen un amplio rango de medición gracias a la robustez de sus componentes. Sin embargo, son sensibles a las vibraciones, lo que puede limitar la lectura y la precisión, y podrían requerir calibración frecuente.
En Cybermatics contamos con 3 tipos de manómetros de tubo Bourdon:
Usan una membrana flexible que se deforma por la presión del fluido y mueve una aguja o un indicador digital.
Ofrecen amplia compatibilidad con distintos fluidos de trabajo, alta precisión y resistencia a la corrosión. Sin embargo, su rango de medición es limitado y sus componentes elevan su precio. Son ideales para la industria química, que exige gran precisión y resistencia a fluidos corrosivos.
Emplean sensores electrónicos para medir la presión y muestran el resultado en una pantalla digital. Ofrecen alta precisión, registro de datos, lectura sencilla y conexión con otros sistemas.
Como contraparte, son de alto costo, requieren una fuente de energía y pueden verse afectados por interferencias electromagnéticas. Son ideales para aplicaciones donde la precisión, la conectividad y el registro de datos son vitales.
Los manómetros de acero inoxidable son instrumentos de gran utilidad en entornos industriales con condiciones de trabajo exigentes, como ambientes corrosivos, salinos o con altos requisitos de higiene.
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