Blog de Cybermatics

Fuerza de un cilindro neumático: cómo calcularla y su consumo de aire

Escrito por Cybermatics, S.A. de C.V. | Aug 12, 2026, 10:58:02 PM

Resumen rápido

La fuerza de un cilindro neumático se calcula multiplicando la presión de trabajo por la superficie efectiva del pistón. En un cilindro de doble efecto, la fuerza de avance y la de retroceso no son iguales, porque el vástago reduce el área útil en una de las carreras.

  • Fuerza de avance = presión × área del pistón
  • Fuerza de retroceso = presión × (área del pistón − área del vástago)
  • Área del pistón = (π × D²) / 4
  • Área del vástago = (π × d²) / 4

Con una equivalencia que simplifica el cálculo: 1 bar = 0,1 N/mm². Si el diámetro está en milímetros, la fuerza sale directamente en newtons.

El resultado de esas fórmulas es la fuerza teórica. La utilizable en la práctica es menor, y más abajo se explica cuánto y por qué. Para dimensionar la red de aire hace falta además calcular el consumo, que tiene su propia fórmula.

Un cilindro mal dimensionado falla en dos direcciones opuestas. Uno demasiado chico no levanta lo que debe y frena la línea. Uno demasiado grande sí funciona, pero consume más aire del necesario en cada ciclo, y ese exceso se paga todos los días en la factura del compresor. Esta guía cubre las dos fórmulas de fuerza, la de consumo, el cálculo inverso para elegir diámetro desde la carga, y las verificaciones que deciden si el actuador va a durar.

Contenido de esta guía

Qué es un cilindro de doble efecto y cómo genera fuerza

Un cilindro neumático es un actuador que transforma la presión del aire comprimido en movimiento lineal. El aire entra en una cámara, empuja el émbolo y desplaza el vástago para realizar trabajo mecánico.

En un cilindro de doble efecto el aire actúa en ambos sentidos: hay dos puertos, y según por cuál se alimente, el vástago sale o entra. Eso permite controlar las dos direcciones del movimiento con una válvula direccional, a diferencia del simple efecto, que retorna por resorte.

  

1 — Tapa trasera · 2 — Cuerpo del cilindro · 3 — Émbolo. Las flechas amarillas indican el sentido del movimiento; las azules y rojas, la entrada y salida de aire.

Las partes que importan para el cálculo son tres: el diámetro interior del cuerpo, que define el área del émbolo; el diámetro del vástago, que resta área en el retorno; y la carrera, que determina el volumen desplazado y por tanto el consumo. El resto —sellos, cojinete, amortiguación— influye en la fuerza real y en la vida útil, pero no entra en las fórmulas.

Este principio se usa en empaquetado, posicionamiento de piezas, sujeción, troquelado, sellado y automatización de movimientos repetitivos.

Las tres normas que ordenan el mercado

Antes de calcular conviene saber por qué los diámetros son los que son. Tres normas ISO definen las dimensiones y los montajes de la mayoría de cilindros neumáticos industriales:

  • ISO 15552 — cilindros de perfil o de tirantes, los de cuerpo rectangular. Sustituyó a la antigua ISO 6431 y a la alemana VDMA 24562. Es la familia más extendida en automatización industrial.
  • ISO 6432 — minicilindros de cuerpo redondo, para cargas pequeñas y espacios reducidos.
  • ISO 21287 — cilindros compactos, con la misma fuerza que un ISO 15552 equivalente pero mucho menos largos.

Que estén normalizadas significa algo práctico: los diámetros de pistón, las carreras preferentes y las cotas de montaje coinciden entre fabricantes, así que un cilindro puede sustituirse por otro de otra marca sin rediseñar la máquina. Con una excepción importante: el diámetro del vástago no siempre coincide. Hay opciones de vástago reforzado y variaciones entre series, y el vástago es justo lo que determina la fuerza de retroceso. Ese dato conviene confirmarlo en la hoja técnica del modelo concreto.

Qué datos necesita antes de empezar

Reúna estas seis variables y el cálculo completo sale en cinco minutos:

  • Presión de trabajo — la real en el punto de uso, no la del compresor.
  • Diámetro del pistón — el que da nombre al cilindro.
  • Diámetro del vástago — de la hoja técnica; imprescindible para el retroceso.
  • Carrera — necesaria para el consumo, no para la fuerza.
  • Ciclos por minuto — la frecuencia real de trabajo.
  • Condiciones de operación — velocidad, tipo de carga, montaje y entorno.

Cómo calcular la fuerza de avance de un cilindro neumático

Las cuatro magnitudes que intervienen en el cálculo son estas: los dos diámetros y las dos áreas que resultan de ellos.

 

D es el diámetro del pistón y d el del vástago. A₁ es el círculo completo; A₂, la corona que queda al restar el vástago.

Cuando el aire entra por el puerto trasero, empuja sobre toda la cara del émbolo. El área es la de un círculo completo:

A₁ = (π / 4) × D²

donde D es el diámetro del pistón en milímetros. La fuerza resulta de multiplicar esa área por la presión de trabajo:

F₁ = A₁ × P

Sobre las unidades: con D en milímetros y P en megapascales (1 MPa equivale a 1 N/mm²), la fuerza sale directamente en newtons, sin conversiones intermedias. Para pasar de bar a MPa divida entre 10: 6 bar son 0,6 MPa. Si sus planos vienen en pulgadas, conviene convertir a milímetros antes de empezar, no al final.

Para pasar de newtons a kilogramos-fuerza —la unidad en la que la mayoría de la gente piensa una carga— divida entre 9,81.

Cómo calcular la fuerza de retroceso

Al retraerse, el cilindro no dispone de la misma superficie. El vástago ocupa parte de la cara del émbolo, y esa porción ya no recibe presión. El área útil es la corona circular que queda:

A₂ = (π / 4) × (D² − d²)

donde d es el diámetro del vástago. La fuerza se calcula igual:

F₂ = A₂ × P

De aquí sale la regla que ordena todo lo demás: un cilindro neumático siempre jala menos de lo que empuja. Y la diferencia no es constante: depende de qué proporción del área total ocupa el vástago. En un cilindro grande esa proporción es pequeña y la pérdida ronda el 10 %. En un minicilindro, el vástago pesa mucho más sobre el total y la pérdida puede acercarse al 20 %.

Si su aplicación exige la fuerza máxima en el movimiento de retorno —bajar una carga contra resistencia, tensar, sujetar— el cálculo que manda es el de retroceso, no el de avance. Es un error frecuente dimensionar con el número grande y descubrir el problema en la puesta en marcha.

Fuerza teórica y fuerza real de un cilindro neumático

Las fórmulas anteriores dan la fuerza teórica: la que produciría un cilindro sin rozamiento moviendo una carga sin rozamiento. Ninguno real entrega eso. Los factores que restan son varios:

  • rozamiento interno de sellos, rascador y guía del émbolo
  • contrapresión del aire que escapa por el otro puerto
  • caídas de presión en válvulas, racores y tubería
  • desalineación y carga lateral
  • velocidad de operación
  • calidad del aire comprimido

Como referencia técnica, en condiciones normales de servicio suele contemplarse una pérdida por rozamiento de entre el 5 % y el 15 % respecto de la fuerza teórica. Es decir: un cilindro que calcula 1.000 N entrega en la práctica entre 850 y 950 N.

Existen dos formas de introducir esa realidad en el cálculo, y conviene entender que resuelven el mismo problema por caminos distintos.

Factor de eficiencia

El primer camino es multiplicar la fuerza teórica por un factor de eficiencia, que suele escribirse como B o como η y que recoge esa pérdida:

F_real = A × P × B

El problema práctico es que la mayoría de fabricantes no publica ese valor para su serie concreta. Sus tablas de fuerza están calculadas con B = 1, es decir, son fuerzas teóricas. Si va a usar este método con precisión, el valor exacto hay que pedirlo a ingeniería del fabricante.

Relación de carga

El segundo camino, que es el que usan la mayoría de guías de selección, invierte el planteamiento. En lugar de descontar de la fuerza disponible, limita la carga admisible: se dimensiona el cilindro de forma que la carga real no supere un porcentaje de la fuerza teórica.

Ese porcentaje no es fijo. Baja conforme la aplicación se vuelve más dinámica, porque a más velocidad hay más energía que frenar al final de carrera y menos margen para imprevistos:

  • Movimiento estático o lento —sujeción, prensado, empuje contra tope— admite la relación de carga más alta, del orden del 70 %.
  • Movimiento dinámico normal —traslado horizontal a velocidad media— se dimensiona en torno al 50 %.
  • Alta velocidad o inercia elevada —masas importantes, paradas bruscas— baja al 30 % o menos.

  

La barra representa la fuerza teórica del cilindro; la parte azul, la carga que conviene no superar. Estático o lento — 70 % · Dinámico normal — 50 % · Alta velocidad o inercia elevada — 30 %.

Conviene comprobar los valores concretos en la guía de selección del fabricante que vaya a usar, porque cada uno publica los suyos y no siempre coinciden.

No aplique los dos criterios a la vez

Este es el punto donde más gente se equivoca. El factor de eficiencia y la relación de carga no se acumulan. La relación de carga ya incluye la fricción interna del cilindro, y además le añade reserva para la dinámica y las variaciones de presión de la red.

Si primero reduces la fuerza teórica con un factor de 0,9 y después exiges que la carga no pase del 50 % de esa fuerza ya reducida, estás descontando el rozamiento dos veces. El resultado es un cilindro más grande del necesario: más caro, más lento y con mayor consumo de aire. Elija un método y aplíquelo solo.

La recomendación práctica es usar la relación de carga sobre la fuerza teórica, porque es el criterio que los fabricantes documentan y el que integra todos los efectos en un solo número.

Tabla de fuerza de cilindros neumáticos por diámetro

Los valores de avance dependen solo de la geometría y la presión, así que sirven para cualquier fabricante. Los de retroceso se calcularon con el diámetro de vástago más habitual para cada calibre; si su modelo monta un vástago distinto, recalcule con la fórmula de la corona circular. Todo a 6 bar (0,6 MPa), la presión de red más común:

Cilindros de perfil ISO 15552

Pistón Ø (mm) Vástago Ø típico (mm) Área pistón (mm²) Avance a 6 bar (N / kgf) Retroceso a 6 bar (N / kgf)
32 12 804 483 / 49 415 / 42
40 16 1.257 754 / 77 633 / 65
50 20 1.964 1.178 / 120 990 / 101
63 20 3.117 1.870 / 191 1.682 / 171
80 25 5.027 3.016 / 307 2.721 / 277
100 25 7.854 4.712 / 480 4.418 / 450
125 32 12.272 7.363 / 751 6.881 / 701
160 40 20.106 12.064 / 1.230 11.310 / 1.153
200 40 31.416 18.850 / 1.921 18.096 / 1.845

Minicilindros ISO 6432

Pistón Ø (mm) Área pistón (mm²) Avance a 6 bar (N)
8 50 30
10 79 47
12 113 68
16 201 121
20 314 188
25 491 295

Para cualquier otra presión la relación es lineal: a 3 bar la fuerza es exactamente la mitad de la tabla, a 8 bar es un tercio más. Basta con multiplicar por el cociente entre su presión y 6.

Ejemplo 1: cilindro de perfil de Ø63

Un ISO 15552 de 63 mm de pistón, con vástago de 20 mm según su hoja técnica, carrera de 200 mm, a 6 bar.

Avance:

A₁ = (π / 4) × 63²  =  3.117 mm²
F₁ = 3.117 × 0,6    =  1.870 N   (≈ 191 kgf)

Retroceso:

A₂ = (π / 4) × (63² − 20²)  =  2.803 mm²
F₂ = 2.803 × 0,6            =  1.682 N   (≈ 171 kgf)

La diferencia es de 188 N: un 10 % menos jalando que empujando. Los dos valores coinciden con la fila de 63 mm de la tabla anterior, que es la comprobación de que el cálculo va bien.

Ahora aplique la relación de carga. Si este cilindro va a mover una carga horizontal a velocidad media, dimensiónelo en torno al 50 % de la fuerza teórica: puede con unos 935 N en avance y unos 841 N en retroceso. Si la carga real supera esas cifras, suba de diámetro.

Ejemplo 2: minicilindro de Ø25

Vamos al otro extremo de la escala, para ver el efecto del vástago. Un ISO 6432 de 25 mm de pistón, vástago de 10 mm, esta vez a 5 bar porque la red de la máquina trabaja más baja.

A₁ = (π / 4) × 25²          =  491 mm²
F₁ = 491 × 0,5              =  245 N   (≈ 25 kgf)
A₂ = (π / 4) × (25² − 10²)  =  412 mm²
F₂ = 412 × 0,5              =  206 N   (≈ 21 kgf)

Aquí la pérdida en retroceso es del 16 %, contra el 10 % del cilindro de Ø63. El vástago de 10 mm ocupa una fracción mucho mayor del área de un pistón de 25 mm que uno de 20 mm sobre un pistón de 63. Cuanto más pequeño el cilindro, más pesa el vástago en el cálculo.

Fíjese también en el efecto de la presión: bajar de 6 a 5 bar recorta la fuerza un 17 % de forma proporcional y directa. Si la red de su planta no sostiene la presión de diseño en los picos de demanda, el cilindro que calculó al límite no va a rendir lo que esperaba.

Calculadora de fuerza

Calculadora de fuerza de un cilindro neumático
ISO 15552 (perfil) · ISO 6432 (minicilindros)
Datos estimados con fines de orientación técnica. Valide siempre con la hoja técnica del fabricante y con un ingeniero antes de seleccionar el componente definitivo.
 
Este valor es orientativo. Confirme el criterio en la guía de selección de su fabricante — no acumule este margen con un factor de eficiencia adicional.
 
 
CYB® Cybermatics S.A. de C.V. · Cálculo geométrico según ISO 15552 / ISO 6432 a la presión indicada · Datos estimados — no sustituyen validación de ingeniería

Cómo calcular el consumo de aire

La fuerza resuelve la selección del cilindro. El consumo resuelve algo distinto: qué compresor y qué red necesita para alimentarlo. Un actuador puede tener fuerza de sobra y aun así fallar si la red no entrega el caudal que pide. Puede calcularlo directamente completando los campos de carrera y ciclos por minuto en la calculadora de arriba, o con la fórmula:

Qn = (A₁ + A₂) × L × (P + 0,101) / 0,101 × n × 10⁻⁶

Donde Qn es el consumo en litros normales por minuto, L la carrera en milímetros, n los ciclos por minuto y 0,101 MPa la presión atmosférica. El término (P + 0,101) / 0,101 es la relación de compresión: convierte el volumen de aire ya comprimido dentro del cilindro al volumen que ocuparía a presión atmosférica.

Un apunte que evita errores: use 0,101 MPa, no un redondeo a 1 bar. La diferencia parece pequeña pero se multiplica por todo el resto de la fórmula y termina desviando el resultado.

La fórmula completa para un cilindro de doble efecto suma las dos cámaras y convierte el resultado a condiciones atmosféricas:

Qn = (A₁ + A₂) × L × (P + 0,101) / 0,101 × n × 10⁻⁶

Donde Qn es el consumo en litros normales por minuto, L la carrera en milímetros, n los ciclos por minuto y 0,101 MPa la presión atmosférica. El término (P + 0,101) / 0,101 es la relación de compresión: convierte el volumen de aire ya comprimido dentro del cilindro al volumen que ocuparía a presión atmosférica.

Un apunte que evita errores: use 0,101 MPa, no un redondeo a 1 bar. La diferencia parece pequeña pero se multiplica por todo el resto de la fórmula y termina desviando el resultado.

Volviendo al cilindro del primer ejemplo, a 20 ciclos por minuto:

(A₁ + A₂)           =  5.920 mm²
× 200 mm de carrera =  1.184.080 mm³
× (0,701 / 0,101)   =  8.218.226
× 20 ciclos         =  164.364.520
× 10⁻⁶              =  164 Nl/min

Consumo normalizado y caudal a presión no son lo mismo

Esta distinción causa errores de dimensionado con consecuencias caras. El resultado anterior está expresado en litros normales por minuto (Nl/min): el volumen que ocuparía ese aire a presión atmosférica. Es la magnitud con la que se dimensionan compresores y con la que se comparan consumos, y es la que aparece en las especificaciones de los equipos.

El caudal a presión —los litros que físicamente caben dentro del cilindro a 6 bar— es unas siete veces menor. Si dimensiona el compresor con esa cifra en lugar de con la normalizada, la instalación se queda corta. Compruebe siempre en qué unidades está expresado un dato de caudal antes de sumarlo con otro.

Qué modifica el consumo real

El cálculo anterior es el punto de partida, no el número final. Sobre él influyen:

  • el volumen muerto de los fondos del cilindro y el de la tubería entre la electroválvula y el actuador, que también se presuriza en cada ciclo
  • la longitud y el diámetro de las tuberías, y las caídas de presión asociadas
  • el tamaño de válvulas, racores y acoples rápidos
  • la regulación de velocidad
  • la frecuencia real de conmutación
  • las fugas de la red

Las fugas son, en una instalación descuidada, la mayor fuente de desperdicio, y el margen que deje por ellas no es un detalle contable: es el consumo energético de la instalación lo que acaba pagándose mes a mes.

Conviene tenerlo presente al elegir diámetro. Subir un escalón por seguridad parece gratis, pero el consumo crece con el cuadrado del diámetro: pasar de Ø63 a Ø80 multiplica el área por 1,6, y el aire que traga ese actuador también.

Otras verificaciones al seleccionar un cilindro

Dimensionar por fuerza es necesario pero no suficiente. Hay tres verificaciones más que deciden si el cilindro va a durar.

Pandeo del vástago

En carreras largas trabajando a compresión, el vástago puede pandear —doblarse lateralmente— antes de llegar a su límite de resistencia. El criterio de cálculo es la carga crítica de Euler, que depende del material, del diámetro del vástago, de la longitud libre y del tipo de montaje, aplicando un factor de seguridad que suele situarse entre 2,5 y 3,5.

En la práctica no hace falta calcularlo a mano: los fabricantes publican diagramas de carga contra carrera que dan directamente la carrera máxima admisible para cada diámetro de vástago y cada presión. La regla intuitiva es que a mayor carrera, menor carga admisible, y que el tipo de montaje cambia mucho el resultado.

Carga lateral

Todo el cálculo asume que la fuerza actúa a lo largo del eje del vástago. En cuanto hay una componente lateral aparecen momentos de flexión que el cilindro no está diseñado para absorber: se desgastan el casquillo guía y el rascador, los sellos pierden estanqueidad y el vástago acaba rayado o deflectado.

  

Montaje incorrecto (izquierda): 1 — carga lateral directa sobre el vástago · 2 — sello dañado por flexión · 3 — desgaste del cojinete. Montaje correcto (derecha): 4 — carro guía de precisión · 5 — carga transferida a la guía · 6 — vástago libre de esfuerzo lateral.

Las soluciones son alinear bien la carga, usar montajes articulados que absorban desalineaciones, o recurrir a cilindros guiados y guías externas con rodamientos cuando la carga transversal es inevitable. Como muestra la comparativa, la diferencia no está en el cilindro sino en cómo se monta: el mismo actuador dura años o falla en meses según quién soporte el esfuerzo lateral.

Amortiguación

Al final de cada carrera hay que frenar la masa en movimiento. La energía cinética que debe disipar la amortiguación es E = ½ · m · v², y la clave está en el cuadrado: doblar la velocidad cuadruplica la energía a frenar. Los fabricantes publican la energía máxima que puede absorber la amortiguación de cada calibre; si su aplicación la supera, hay que bajar velocidad, usar amortiguación regulable, añadir amortiguadores externos o subir de diámetro.

Esto explica por qué la relación de carga baja tanto en aplicaciones rápidas. No es solo cuestión de fuerza: es que la energía que hay que gestionar al final del recorrido crece mucho más deprisa que la velocidad.

Errores comunes al dimensionar un cilindro neumático

1. Confundir presión de prueba con presión de trabajo

Las fichas técnicas listan varias presiones y es fácil mezclarlas. La presión de trabajo es el rango de operación; la presión de prueba es un ensayo de fábrica para verificar estanqueidad, sensiblemente superior, y no es una condición de uso. Calcular con ella infla la fuerza de forma considerable, y operar ahí de forma sostenida acorta drásticamente la vida útil del equipo.

2. Trabajar al límite de la presión máxima

Tampoco conviene usar de manera continua la presión máxima admisible del cilindro. Acelera el desgaste de los sellos sin aportar gran cosa a cambio, y deja el sistema sin margen ante cualquier variación de la red.

3. Usar la presión del compresor en lugar de la del punto de uso

Entre la sala de máquinas y el cilindro hay tubería, codos, filtros y una unidad de mantenimiento, y cada elemento provoca una caída de presión. El cálculo debe hacerse con la presión que llega realmente al actuador, no con la que marca el manómetro del compresor.

4. Asumir que empuja y jala igual

Ya lo vimos en los dos ejemplos: el vástago resta área en el retroceso, y la pérdida crece conforme el cilindro se hace pequeño. Si el movimiento crítico es el de retorno, calcule con A₂.

5. Olvidar la calidad del aire

Los cilindros neumáticos están especificados para trabajar con aire comprimido filtrado y seco. El aire con partículas o condensado desgasta los sellos, y un sello desgastado baja la eficiencia real por debajo de lo que supone cualquier cálculo. Es la vía más rápida para que un cilindro correctamente dimensionado deje de rendir a los pocos meses.

Preguntas frecuentes

¿Cuánta fuerza tiene un cilindro neumático de 50 mm?

Un cilindro de Ø50 entrega 1.178 N teóricos en avance a 6 bar, unos 120 kilogramos-fuerza. Con un vástago de 20 mm, el retroceso da 990 N (101 kgf). La fuerza utilizable en la práctica es menor: aplique la relación de carga según la dinámica de su aplicación.

¿Cuánta fuerza hace un cilindro neumático de 32 mm?

483 N teóricos en avance a 6 bar, unos 49 kilogramos-fuerza. Con vástago de 12 mm, el retroceso da 415 N.

¿Cuál es la fórmula de la fuerza de un cilindro neumático?

F = P × A. En avance, A es el área completa del pistón: (π/4) × D². En retroceso, A es la corona circular: (π/4) × (D² − d²), donde d es el diámetro del vástago.

¿Por qué un cilindro empuja más de lo que jala?

Porque en el retroceso el vástago ocupa parte de la cara del émbolo y esa superficie ya no recibe presión. El área útil pasa de un círculo completo a una corona circular.

¿Cómo convierto newtons a kilogramos-fuerza?

Divida entre 9,81. Un cilindro que da 1.870 N ejerce unos 191 kgf.

¿Cómo se calcula el consumo de aire de un cilindro neumático?

Sumando el área de las dos cámaras, multiplicando por la carrera, por la relación de compresión (P + 0,101) / 0,101 y por los ciclos por minuto. El resultado se expresa en litros normales por minuto.

¿Qué diferencia hay entre litros normales y caudal a presión?

Los litros normales (Nl/min) son el volumen que el aire ocuparía a presión atmosférica; es la magnitud con la que se dimensionan compresores. El caudal a presión es el volumen físico dentro del cilindro a la presión de trabajo, unas siete veces menor a 6 bar.

¿Los cilindros de distintas marcas son intercambiables?

En cotas de montaje y diámetros de pistón, sí: para eso existen las normas ISO 15552, 6432 y 21287. El diámetro de vástago puede variar entre fabricantes y series, así que conviene comprobarlo si va a sustituir un cilindro y la fuerza de retroceso es crítica.

¿Qué presión debo usar en el cálculo?

La presión real en el punto de uso, medida o estimada descontando las caídas de la instalación. Nunca la presión máxima del catálogo ni la de prueba.

¿Cómo elijo el diámetro de cilindro para una carga determinada?

Despeje D = √(4 × F / (π × P)), donde F es la fuerza teórica necesaria una vez aplicada la relación de carga. Luego suba al siguiente diámetro normalizado, nunca baje.

En resumen

Dos fórmulas para la fuerza, una para el consumo y un despeje para el camino inverso. Con eso, el diámetro de pistón y el de vástago puede dimensionar cualquier cilindro de doble efecto sin depender de que su caso esté tabulado.

Las dos ideas que más errores evitan: la fuerza teórica no es la fuerza utilizable, y el margen se aplica una sola vez, no dos. A partir de ahí, comprobar pandeo, carga lateral y amortiguación es lo que separa un cilindro bien elegido de uno que hay que cambiar al año.

Y lo que queda fuera del cálculo pesa igual: montar sin carga lateral, alimentar con aire limpio y sostener la presión de diseño. Eso depende del mantenimiento del sistema, y es lo que hace que el actuador siga entregando dentro de dos años lo que calculó hoy.

Si necesita los datos de un modelo concreto o quiere revisar la selección para su aplicación, en Cybermatics podemos ayudarle a evaluar presión, carrera, fuerza, velocidad y condiciones de trabajo.

Normas de referencia

Las dimensiones, los diámetros normalizados y las cotas de montaje citados en este artículo corresponden a las siguientes normas internacionales:

  • ISO 15552 — Cilindros neumáticos de perfil con dimensiones normalizadas. Sustituye a ISO 6431 y a VDMA 24562.
  • ISO 6432 — Minicilindros neumáticos de simple y doble efecto.
  • ISO 21287 — Cilindros neumáticos compactos.